
Una carta respaldada por más de 2.600 integrantes de la comunidad científica internacional y al menos 24 premios Nobel volvió a advertir sobre el deterioro del sistema argentino de ciencia y tecnología. Para Neuquén, el problema no es ajeno ni abstracto: una provincia que pretende convertirse en potencia energética necesita conocimiento propio para no quedar reducida al papel de simple proveedora de recursos naturales.




















































