
La decisión de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que revocó la condena de primera instancia contra la Argentina, vuelve a poner el foco donde siempre debió estar: en el sentido estratégico de la Ley 26.741, que declaró de interés público nacional el autoabastecimiento de hidrocarburos y dispuso la expropiación del 51% de YPF. Más que una discusión judicial, el caso vuelve a revelar qué lugar ocupa la energía en la soberanía económica de un país.
























