
La prometedora cuenca de petróleo y gas de Argentina ubicada en Vaca Muerta, una formación que compite con la Cuenca Pérmica de Estados Unidos, corre el riesgo de quedarse sin carreteras a medida que la infraestructura para manejar el petróleo y el gas se acerca a su capacidad, amenazando con frenar el rápido crecimiento.









