
Vaca Muerta: Entre la retracción y el futuro, perspectivas de la industria según Luciano Fucello
Desafío EnergéticoLa actividad en Vaca Muerta, el motor energético de la región y uno de los polos hidrocarburíferos más importantes del país, atraviesa un período de transición que genera inquietud y debate. Para comprender la situación actual y las perspectivas a futuro, Luciano Fucello, Country Manager de NCS Multistage, compartió su análisis en el programa Desafío Energético de Canal 7 de Neuquén.
Un 2025 de Contrastes: Récords y Caídas
Según Fucello, el primer semestre de 2025 cumplió con las proyecciones optimistas: se alcanzaron unas 2.000 etapas de fractura por mes, una cifra que habla de un nivel de actividad muy elevado. Sin embargo, el panorama cambia para la segunda mitad del año, donde se espera una disminución del 30% en la actividad. De los 12.000 procedimientos realizados en los primeros seis meses, se proyectan solo 8.500 para el segundo semestre. Esto significa que hasta cinco de los doce sets de fractura activos podrían quedar inactivos, una señal clara de retracción.
A pesar de este descenso, Fucello remarca que el balance anual será positivo: “Vamos a terminar con 21.000 etapas de fractura, un incremento respecto al año pasado. No es que Vaca Muerta se está cayendo”, aclara. Además, la proyección para 2030 es aún más ambiciosa, con la posibilidad de contar con 18 sets de fractura y 60 equipos de perforación activos.
Factores de la Retracción: Precios, Costos y Ciclos
El contexto internacional y local explica parte de la desaceleración. El precio internacional del barril ronda los 60 dólares, lejos de los 80 de hace un año, mientras que los costos en dólares dentro del país siguen siendo elevados. A esto se suma el efecto de los años electorales, donde la industria suele ralentizarse a la espera de definiciones políticas y económicas.
Fucello también señala que las locaciones más accesibles alrededor de Añelo están comenzando a agotarse, lo que obliga a migrar la actividad hacia el norte y, eventualmente, hacia el sur de la formación. Esta dinámica es parte del ciclo natural de la industria petrolera, donde la explotación intensiva de ciertas áreas da paso a nuevas zonas de desarrollo.
¿Qué pasa con la producción?
El Country Manager de NCS Multistage distingue entre actividad y productividad. Si bien la cantidad de pozos y etapas de fractura crece interanualmente, lo que debería traducirse en mayor producción, la sobreexplotación de las zonas centrales genera interferencias entre pozos y una leve caída en la productividad individual. Sin embargo, el desarrollo de nuevas áreas en el norte, con mayor espesor y menos interferencia, promete pozos de alta productividad que compensarán la merma en otras zonas. Para fin de año, se espera que esta nueva producción comience a notarse.
“Vaca Muerta no se está agotando. Es un ciclo normal y lo que se espera es que para 2030 se produzcan más de un millón de barriles de petróleo”, afirma Fucello.
El rol del dólar y la planificación
La estabilización del dólar y la normalización de las importaciones han traído previsibilidad y mayor capacidad de planificación para el sector. En 2023, la escasez de repuestos y la volatilidad cambiaria paralizaron proyectos; hoy, esas trabas se han reducido, permitiendo la incorporación de tecnología y servicios que impulsan la actividad.
Impacto Social y Visión de Largo Plazo
La baja en la actividad impacta en toda la cadena productiva y en la economía regional: “Cuando se corta la inversión, eso se siente en todos lados: en la peluquería, el supermercado”, advierte Fucello. Aunque la inversión de este año será récord, el crecimiento poblacional de Neuquén y la dependencia de la economía local respecto al sector hacen que cualquier descenso se perciba con alarma.
A pesar de las dificultades del corto plazo, el mensaje es claro: Vaca Muerta no está en declive, sino atravesando una etapa de ajuste dentro de un ciclo mayor. Las perspectivas hacia 2030 son de crecimiento sostenido en producción y actividad, siempre que se mantenga la visión de largo plazo y se adapten las estrategias a los vaivenes del mercado y la geología.
“Hay que tener una visión de largo plazo. Sí, hay gente quedando en la calle, y se va a profundizar hasta fin de año. Pero a largo plazo, todo indica que esto va a estar mejor: la producción va a subir y la actividad también”, concluyó Fucello.
Vaca Muerta sigue siendo un pilar fundamental de la economía regional y nacional. Los desafíos actuales son parte de los ciclos propios de la industria, y la clave estará en mantener la mirada puesta en el horizonte, adaptándose a los cambios y apostando a un desarrollo sostenible y planificado.


Río Negro presenta su potencial productivo ante inversores en EEUU

Shell se suma al Instituto Vaca Muerta y refuerza la formación de talento para el crecimiento del upstream

Lanzan una ronda de inversión para participar en proyectos inmobiliarios de Vaca Muerta

La AIE lanza la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia: 400 millones de barriles ante el cierre de Ormuz

TGS anuncia la mayor inversión privada en energía de la historia argentina: USD 3.000 millones para industrializar Vaca Muerta

El crepúsculo del petrodólar: cuando el crudo ya no se paga en dólares

Neuquén cosechó elogios en Nueva York: Figueroa convenció a los grandes del petróleo de que Vaca Muerta es "política de Estado"

El sueño de una industria que se forma a sí misma: nació el Instituto Vaca Muerta
