
El Gobierno nacional importará hasta un 20 por ciento menos de GNL, seis menos que el 2023

El desarrollo de Vaca Muerta marca el rumbo del abastecimiento energético en Argentina. Con la mayor disponibilidad de gas natural que proviene de la formación neuquina y el reciente corte de la importación desde Bolivia, el Gobierno nacional proyecta reducir la compra de gas natural licuado (GNL) este año. La previsión es adquirir solo 24 cargamentos, seis menos que en 2023, cifra que podría representar un ahorro de aproximadamente 125 millones de dólares.
El año pasado, la empresa estatal Enarsa importó 30 cargamentos de GNL, que fueron destinados al puerto de Escobar, donde opera el único regasificador del país tras el retiro del de Bahía Blanca. Para 2024, la reducción en la compra de estos cargamentos se debe a la culminación de dos obras clave que permitieron una mayor circulación del gas de Vaca Muerta dentro del sistema nacional.

Una de ellas es la Reversión del Gasoducto Norte, que a fines del año pasado hizo posible el cese de la importación constante de gas desde Bolivia, tras 18 años de dependencia. Aunque aún falta completar la reversión de dos plantas compresoras, esta infraestructura ya permite llevar gas del yacimiento neuquino hacia las provincias del norte.
La otra obra clave fue la puesta en marcha de las dos plantas compresoras del gasoducto ahora rebautizado como Perito Moreno. Con estas mejoras, el sistema podrá inyectar hasta 26 millones de metros cúbicos diarios de gas natural este invierno, situación que hará disminuir la necesidad de importar GNL.
A pesar de esta reducción, la importación de GNL será una parte estructural del sistema energético argentino. La primera licitación del año ya fue lanzada para la compra de cinco metaneros, con un desembolso estimado en 500 millones de dólares.
Para eliminar por completo la dependencia del GNL importado, serían necesarias nuevas obras de infraestructura, como la construcción del tramo 2 del gasoducto Perito Moreno o el plan alternativo propuesto por la operadora TGS, que ya cuenta con instalaciones en Vaca Muerta.

Además, los picos de demanda durante el invierno, que se concentran en solo tres meses, hacen poco viable la expansión de redes para cubrir estos períodos extremos. En este contexto, la importación de GNL seguirá siendo una herramienta clave para garantizar el suministro de gas en los momentos de mayor consumo.



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